sábado, 30 de mayo de 2015




COMPETENCIAS CIUDADANAS



 una productora que se dedica a crear clips educativos en clave de humor, ha lanzado un vídeo para prevenir los abusos sexuales que se ha convertido en un fenómeno viral, en el que compara de una manera muy ilustrativa el sexo con tomar el té.

El contenido de este vídeo, titulado "Consent. It's simple as tea", se centra en mostrar de una manera metafórica y muy gráfica en qué consiste el consentimiento de una persona para tener sexo.

Asimismo, explica por qué cuando alguien dice que no quiere practicarlo, significa precisamente eso: que no quiere, independientemente de las circunstancias.

En el clip se ponen diferentes ejemplos de las situaciones que se pueden producir antes de comenzar una relación sexual, haciendo una analogía con ofrecer una taza de té a otra persona. En el primer supuesto, la otra persona responde que por supuesto que quiere, quedando claro que nuestro interlocutor sí desea tomar té. 
En la siguiente situación, la contestación es que no sabe si va querer la taza de té. Aquí advierte que tú puedes esforzarte en prepararlo, pero tienes que tener presente que es posible que al final no se lo vaya a tomar. Y, lo que es más importante, que si no se lo quiere beber no puedes obligarle a hacerlo.
En el tercer ejemplo, la otra persona dice directamente que no, por lo que el vídeo aconseja que lo mejor entonces es no preparar té, además de no molestarse porque no lo quiera: está en su derecho de negarse
Los siguientes casos recogen alguna situaciones más ambiguas. Si, en un primer momento, la otra persona dice que sí va a tomar té pero después de prepararlo finalmente rechaza el ofrecimiento, hay que respetarla, porque la gente tiene derecho a cambiar de opinión.
El clip hace hincapié en que las personas inconscientes no pueden tomar té, aunque cuando estaban conscientes hubieran dicho que sí querían. Del mismo modo, también indica que el hecho de que alguien quisiera una taza en un momento dado, no significa que la vaya a querer siempre. 
Como has podido ver, el vídeo recoge un amplio abanico de situaciones de abuso sexual, señalando claramente que, aunque en ocasiones la gente dé respuestas ambiguas o cambie de opinión, la otra persona tiene derecho a decir no. No significa no y hay que respetarlo.
MESA REDONDA EL DÍA 4 DE JUNIO DEL 2015
SE ESTARÁ EVALUADO:
ANÁLISIS CRITICO EN EL CUADERNO DEL TEMA ANTERIOR.
PARTICIPACIÓN EN LA MESA REDONDA.
MUCHAS BENDICIONES

jueves, 21 de mayo de 2015


SÉPTIMO GRADO

COLEGIO 20 DE JULIO CENTRAL
GUIA DE NIVELACIÓN
ÁREA: CIENCIAS SOCIALES. ASIGNATURA: SOCIALES. DOCENTE: INGRID ESCORCIA SALINAS
PERIODO: Segundo  GRADO: Séptimo. FECHA: 22/ 05 / 2015
LOGRO: Comprender las razones que dieron origen al sistema feudal en Europa
EUROPA FEUDAL NACIMIENTO DEL FEUDALISMO.
El feudalismo estuvo antecedido, desde el siglo X, por el fraccionamiento del poder y una nueva oleada de invasores vikingos, normandos, sarracenos, musulmanes y húngaros. Frente a las invasiones y al caos que se apoderó de Occidente, las ciudades decayeron: se inició un proceso de migración hacia los campos, el mundo rural se impuso y la tierra adquirió gran importancia para la vida y las relaciones sociales. Paralelamente, fue surgiendo un grupo de poderosos propietarios llamados señores que, ante este ambiente de inseguridad, ofrecieron sus servicios de protección a cambio de tierras y fidelidad. Tierra y trabajo, señores y siervos, serían desde el comienzo los fundamentos del llamado feudalismo, un sistema económico, social y político de Europa que surgió a partir del siglo XI, caracterizado por una sociedad que basaba su forma de producir en una economía agrícola, donde la tierra y los trabajadores agrarios representaban los principales símbolos de poder. El sentido que se le dio a la palabra feudalismo reunió varios elementos que caracterizaron el occidente medieval.
Los rasgos esenciales del feudalismo. Los feudos consistían en grandes extensiones de tierra, con sus respectivos bienes. Sus dueños hombres y mujeres de la nobleza, libres, poderosos y guerreros, denominados señores, cuya función consistió en ofrecer protección a pequeños y medianos campesinos que se fueron acogiendo a la tutela de alguno de estos propietarios. De esta manera, los campesinos se convirtieron en siervos del señor y que cumplir con una serie de obligaciones, entre ellas, tal vez la más importante, la de cultivar la tierra. El sistema feudal desarrolló una economía básicamente autárquica, es decir, cada feudo tenía que autoabastecer sus necesidades, como suministrar alimentos, vestidos y herramientas para el trabajo de quienes allí convivían.
Relaciones de dependencia. En el sistema feudal, los miembros de la sociedad se relacionaban con diversos tipos de dependencia y fidelidad personal. Los dos mecanismos básicos de dependencia fueron el vasallaje y la servidumbre. El vasallaje consistió en la lealtad y la fidelidad que se manifestó entre los sectores sociales minoritarios de la sociedad feudal, compuestos por reyes, señores feudales y guerreros o caballeros. Estos sectores sellaban un contrato de fidelidad, llamado homenaje. Los señores y sus vasallos debieron cumplir con una serie de obligaciones. Los vasallos tuvieron que brindar ayuda militar o económica y asesoría en la corte, como dos formas de recompensar a su señor. De igual manera, el señor estuvo obligado a proteger y defender a su vasallo de los enemigos.
La servidumbre. A diferencia de los vasallos, los siervos no eran personas libres, sino que estaban sometidos a una situación de explotación por parte de su señor. La situación social de los siervos se agravó por el hecho de que sus hijos y su descendencia heredaban tal condición, a la que estuvo sometida la mayoría de población, por lo general, labriegos y campesinos.
Estamentos de la sociedad feudal. Con el feudalismo, Europa occidental se dividió en tres órdenes o estamentos: el clero, los señores feudales y los campesinos. El clero o institución eclesiástica se ubicó en la jerarquía social feudal y desde allí se dedicó a acumular bienes. Esto fue posible con las donaciones de la población, que ofrecía sus tierras para lograr la salvación y perdón de los pecados.
Los señores feudales eran los reyes, condes y barones. De este estamento hicieron parte los caballeros, quienes llegaron a convertirse en la clase dominante, pues con frecuencia ocupaban el vacío de poder dejado por la nobleza. Ellos se convirtieron en terratenientes, y luego en poderosos señores feudales. Fueron los encargados de mantener a los otros dos estamentos, gracias a su trabajo manual y de producción agrícola.
Tenencia de la tierra en la sociedad feudal. La villa representó la manifestación fundamental de dominio y explotación rural aristocrática o eclesiástica durante la sociedad carolingia. A partir de los siglos XII y XII, la villa fue paulatinamente cambiada por el sistema del señorío.
El señorío implicaba los recursos en tierra, el trabajo y las formas de explotación rural que el señor feudal tenía a su disposición para beneficiarse de sus siervos. El señorío fue una propiedad de mayor extensión que la villa, con mayor número de siervos y nuevas maneras más productivas para explotar la tierra. El señorío, por lo general, se dividió en dos partes: la reserva y las tenencias. En la amplia extensión de la reserva, se ubicaron las habitaciones señoriales, las construcciones que servían para la explotación agrícola y los talleres, todo de uso personal del dueño o señor.
Las tenencias eran los terrenos entregados a los campesinos a cambio de servicios y tributos, los cuales podían estar representados en cosechas o en trabajo personal en los dominios señoriales.
Tipos de señorío. Existieron varias formas de señorío: el familiar, el territorial y el banal.
 El señorío familiar. A esta modalidad pertenecieron aquellos campesinos que, al no tener con qué pagar los impuestos, terminaban entregándose a un señor para que los protegiera y les brindara techo y comida. Estos campesinos pasaban a ser LOS HOMBRES del señor para trabajar en tareas del campo o de la casa del "dueño", quien adquiría autonomía para castigarlos o venderlos.
El señorío territorial. En este tipo de señoríos, los dueños de grandes territorios entregaban una parte de ellos a campesinos libres que vivían con sus familias. Después de poner a producir la tierra, entregaban al señor parte de la producción.
El señorío banal. Éste consistió en el dominio que personas poderosas de una región ejercerían sobre sus habitantes, a los cuales se les imponían obligaciones en trabajo y pago de tributos en especie o moneda.
HACIENDO APRENDO
1.       Cómo nació el feudalismo? 2. Frente a las invasiones que sucedió en occidente? 3. Cuáles son los fundamentos del feudalismo? 4. Qué es el feudalismo?. 5. Qué son los feudos? 6. Cuál era la función de los señores? 7. Explique que es una economía autárquica? 8. Nombre los mecanismos de dependencia? 9. En un mapa conceptual explique el vasallaje y la servidumbre. 10. Explique en una pirámide las clases sociales del feudalismo. 11. Explique las formas de la tenencia de la tierra en la sociedad feudal. 12. En un cuadro sinóptico explique los tipos de señor

ACTIVIDAD DE REFUERZO Y SUPERACIÓN

1. Presentar completas todas las actividades desarrolladas durante el bimestre.

2. Desarrollar taller adjunto y presentarlo  en  el cuaderno
.
3.Estudiar el taller y  presentar  evaluación escrita  para la superación del desempeño el día __25_______ de __mayo_____ en clase.


TALLER DE REFUERZO:
DESARROLLAR TALLER ADJUNTO
Tenemos conocimiento de este documento y nos comprometemos a apoyar a su hijo en su proceso, refuerzo y superación académica.
Firma del estudiante__________________________

Firma de la familia__________________________

martes, 5 de mayo de 2015

GRADO 9°
MAYO 12: SOCIALIZAR EN CLASE
Educación hoy: valores y convivencia
Artículos de opinión (Op-ed)Por Andrés Buschiazzo - ene 21, 2015
Las personas tienen experiencias, crecen y aprenden. De esa singular experiencia surgen ciertas guías para el comportamiento social. Estas pautas dan una dirección a la vida y se las denomina “valores”. Del hecho de que los valores emerjan de la experiencia, se infiere su transitoriedad, y están determinados por la cultura donde el individuo se desarrolla como ser social.
En el presente artículo abordamos los valores éticos a diferencia de los estéticos.
El término “valor” es un término polisémico, que se encuentra presente invariablemente en todas las sociedades, factible de que su sentido sea descontextualizado, debido a los significados existentes.
Los valores proporcionan al hombre un sentido en su vida
Es pertinente, con el objetivo de esclarecer el término, hacer referencia al “Diccionario de Filosofía” de José Ferrater Mora. A propósito, el constructo es abordado desde un punto de vista de la filosofía general, como:
¨Concepto capital en la llamada teoría de los valores, y también axiología y estimativa. Característico de esta teoría es que no solamente se usa el concepto de valor, sino que se procede a reflexionar sobre el mismo y a determinar la naturaleza y carácter del valor y de los llamados juicios de valor. Esto distingue la teoría de los valores de un sistema cualquiera de juicios de valor. Semejantes sistemas son muy anteriores a la teoría de los valores, ya que muchas doctrinas filosóficas, desde la Antigüedad, contienen juicios de valor (…) No cabe confundir en ningún caso la teoría pura de los valores con un sistema de preferencias estimativas; la teoría pura de los valores o axiología pura es paralela en gran medida a la lógica pura” (p.364).
Hay diversas posturas sobre el carácter absoluto o relativo de los valores. Al respecto, Ferrater Mora señala que se encuentran, “los que han tomado como punto de partida para una axiología la determinación del valor como algo reductible esencialmente a la valoración realizada por los sujetos humanos, o como algo situado en una esfera ontológica y aun metafísica independiente” (p.365).  Consecuentemente le atribuye las siguientes características, a saber: 1. El valer; 2. Objetividad; 3. No independencia; 4. Polaridad; 5. Cualidad y  6. Jerarquía.
La axiología no puede desvincularse del subjetivismo. Aunque pretendiéramos conciliar el carácter “absoluto” y el “relativo” de los valores, afirmamos que los valores son recibidos por nosotros como productos de la historia que las generaciones pasadas nos han legado, a través de las primeras comunicaciones con los adultos, la cultura escolar, en los libros y en la religión.
En estos valores preexistentes a toda conciencia inexperta que los recibe crédulamente, radica lo que algunos autores llaman la única condición “objetiva” de los valores, pero no se puede negar que los más altos valores (tales como: justicia, verdad, caridad,) tienen una historia individual y que seguirá el proceso de crecimiento, rectificación y consolidación de su esencia por medio de los derroteros de la  cultura.
De este modo, los valores son plásticas creaciones del humano que se imponen como desde fuera de la conciencia individual, pero que viven expuestos a la experimentación. Viendo la realidad más concretamente, podemos afirmar que participamos de una sociedad de valores cristianos, pero sólo de nombre, no en su esencia. Eso se conoce por los frutos, si es dable parafrasear los Evangelios.
El hombre descubre que la totalidad de su vida está dominada por un primer “aliento” axiológico, y simultáneamente comprende que la filosofía es una radiografía de esa vida, con raíces biológicas y con los ojos puestos en los diversos planos estimativos que se proyectan en la existencia y construyen la realidad circundante. Los problemas de los valores, de la valoración y de las jerarquías son cuestiones de existencia, de experiencia.
La axiología ha universalizado  los problemas de la filosofía poniendo en manos de cada hombre un instrumento de penetración inmediata en el ámbito de la vida cotidiana. Aquí nos encontramos en un tránsito que va desde los valores, en cuanto tales, a las reglas de urbanidad en perpetuo cambio. Es tan evidente esta situación que hay maestros que enseñan que existen tres palabras mágicas: “con permiso”, “gracias” y “disculpe”. Esto regula la convivencia civilizada y/o pacífica que debemos reaprender cada día.
 Participamos de una sociedad de valores cristianos, pero sólo de nombre, no en su esencia
La “axiología” no tiene como función dar un sistema rígido de valores sino promover en cada sujeto una particular reorganización de la conducta sobre el cimiento de sus propias vivencias.
La vivencia axiológica supone madurez, que en la vida escolar, sólo el maestro es capaz de usar. La pedagogía de los valores, fundamental en todos los educadores y psicólogos en el ámbito educativo, es un llamado a dignificar al hombre en relación a la comunidad.
La escuela sin paredes representada por Sócrates, “el maestro sin título y sin programa”, por la sencilla razón de que pretendía enseñarlo todo, por lo menos todo lo que importa (Gusdorf), es a la que referimos, que no es otra cosa que la convivencia social.  El pedir permiso para no atropellar a otros, el respeto y tolerancia por la diversidad, y la ineludible gratitud que nos acerca a la felicidad. Así es como Adler habló de la lógica para la convivencia humana. El sentimiento de comunidad “como si”, en términos de Vaihinger, una “verdad absoluta” no es otra cosa que el amor desinteresado y asexuado por el bien común (Gr. = ágape). En otras palabras, uno es capaz de realizarse cuando ayuda  a otro. Y con Dreikurs afirmamos que: “es posible cambiar nuestras vidas y las de quienes nos rodean, simplemente cambiándonos a nosotros mismos”.
En sociedades hiper pobladas es más frecuente entrar en colisión con otros, hay más grupos sociales y más medios de comunicación pero, por los relatos en la clínica, las personas están más solas: “me siento solo”, “la soledad en el matrimonio” y otro más frecuente “tengo muchos amigos para salir pero me encuentro solo dentro del grupo”. La violencia y la indiferencia son signos de la sociedad actual, son formas de no respetar al otro.
Recordemos la metáfora que tomó prestada Freud de Schopenhauer, la del puercoespín. Freud acude a ella para significar que dos cuerpos deben estar a una “distancia óptima” para no pincharse ni morir de frío. La irritabilidad  grupal hace que nos enfrentemos a la vertiginosidad del consumismo,  impresiona cómo en el “black friday” (que ya se ha importado e impostado en otras partes del mundo). En estos lugares atestados de gente son más factibles las fricciones sociales porque no se da esa “distancia óptima” a la que refería Freud.
La falta de sentido de la vida hace que nos movamos hacia cosas materiales y efímeras creyendo en la ilusión de llenarnos de aquello que nos falta. Esta forma de relacionarse con el mundo es una constante, y se ha transformado en un círculo vicioso. Los adelantos científicos y tecnológicos no van acompasados de una maduración emocional.
¿Qué sucede?
Una posible explicación es la ideología dominante que algunos autores han llamado la era del “hombre light”,  donde priman los valores del triunfador (“winner vs loser”), del individualismo y la relaciones desechables (Rojas, 1992). El compromiso y el respeto por el encuentro con un amigo son algo infrecuente y el tiempo del otro no vale.
La falta de sentido de la vida hace que nos movamos hacia cosas materiales y efímeras
Recordemos el diálogo entre el zorro y el principito que nos enseñan cómo se debe cultivar la amistad:
–¡Por favor… domestícame! –dijo el zorro.
–Bien lo quisiera –respondió el principito –, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
–Sólo se conocen las cosas que se domestican, dijo el zorro. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas en los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
–Hay que ser muy paciente –respondió el zorro –.Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca…(Saint-Exupéry: 69)
Cicerón advertía que lo esencial para sostener una existencia con orden eran el respeto a uno mismo y a los demás, buscando la trascendencia.
Los valores pasan por el filtro de la psicología, la Psicología Individual (PI) se caracteriza por su modelo axiológico, porque uno de sus principales postulados es el “sentimiento de comunidad”, que es un valor (Hazán & Titze, 2011). Se entiende por “sentimiento de comunidad”  la tendencia afectivo/cognitiva básica del hombre a orientar su conducta hacia la convivencia, la cooperación y la realización de las exigencias sociales en sus cinco tareas fundamentales (amor/trabajo/relaciones interpersonales/arte/trascendencia). Adler afirma que “ningún hombre puede desarrollarse sin el cultivo y la suficiente actividad del sentimiento de comunidad”.
¨Sólo se conocen las cosas que se domestican¨, dijo el zorro

ACTIVIDAD ENTREGADA PARA REVISIÓN  PARA EL DÍA 12 DE MAYO
  •     Consultar en el diccionario las palabras subrayadas y hacer oraciones con ellas relacionadas al diario vivir.
  •      Hacer un análisis crítico del artículo y desarrollarlo en tu cuaderno.
  •     Consultar el pensamiento filosófico de los pensadores que aparecen relacionados en el artículo
  •     Porque los valores le  proporcionan al hombre un sentido en su vida.
  •        Cual fue el mensaje dejado en  el diálogo entre el zorro y el principito.
  •       Cual sería tu cuestionamiento ante la  siguiente expresión ¨Sólo se conocen las cosas que se domestican¨, dijo el zorro.